Una resonancia magnética convencional podría ayudar a valorar el estado de las conexiones cerebrales clave para la memoria y la atención

miércoles, 28 de octubre de 2026
  • Investigadores de CIEN demuestran en un estudio con financiación de la Fundación Reina Sofía que una sencilla escala visual se asocia con el deterioro de las vías cerebrales implicadas en la memoria y la atención.
  • El estudio, publicado en Alzheimer’s & Dementia, valida mediante neuropatología una escala visual de resonancia, gracias a un modelo único que permite comparar las imágenes cerebrales con el análisis posterior de los cerebros donados.
  • El daño en estas vías es mayor en la enfermedad de Alzheimer que en la demencia con cuerpos de Lewy, y se ve agravado por lesiones vasculares y otras alteraciones asociadas a la edad.

Una resonancia magnética convencional, como las que se realizan a diario en cualquier hospital, podría ayudar a valorar el estado de las conexiones cerebrales de las que dependen la memoria y la atención. Así lo indica un estudio del Centro de Investigación en Enfermedades Neurológicas (CIEN, dependiente del Instituto de Salud Carlos III), financiado por la Fundación Reina Sofía y publicado en Alzheimer’s & Dementia, la revista científica de la Alzheimer’s Association.

El estudio, que se suma a otros avances recientes de CIEN en investigación aplicada al diagnóstico del Alzheimer y otras demencias, está basado en la resonancia magnética post fallecimiento realizada a 55 donantes del BT-CIEN, el banco de tejidos neurológicos de CIEN. En el estudio se incluyeron casos con enfermedad de Alzheimer, demencia con cuerpos de Lewy, ambas patologías combinadas, y otras enfermedades neurodegenerativas.

Las imágenes se obtuvieron pocas horas después del fallecimiento y antes de la autopsia, lo que ha permitido comparar directamente lo que muestra la imagen con lo que revela el análisis del tejido cerebral.

Una herramienta al alcance de cualquier hospital

La acetilcolina, el mensajero químico esencial para la memoria y la atención, se produce en una pequeña región de la base del cerebro y llega a la corteza a través de dos grandes haces de fibras de la sustancia blanca, el “cableado” que conecta las regiones cerebrales. Es también la diana de los fármacos que desde hace décadas se usan para aliviar los síntomas del Alzheimer.

Hasta ahora, evaluar con precisión el estado de estas vías exigía técnicas avanzadas de resonancia magnética, utilizadas principalmente en investigación. El estudio muestra que una escala visual (CHIPS, por sus siglas en inglés), centrada en las zonas por las que pasan estas fibras, se asocia con su daño microestructural, mostrando una asociación más fuerte con el daño de las vías colinérgicas que las escalas convencionales utilizadas para valorar las lesiones de sustancia blanca cerebral.

“Pudimos comprobar que lo que el radiólogo evalúa en la escala visual del daño de las vías de la acetilcolina en una resonancia magnética convencional sirve como un indicador muy útil del daño microestructural real en esas vías”, explica Michel J. Grothe, responsable de la plataforma de neuroimagen de CIEN y uno de los autores del estudio. “Es una herramienta que ya está al alcance de cualquier servicio de radiología, en un momento en que saber con precisión qué sistemas cerebrales están afectados es más importante que nunca.”

La investigación surge de una colaboración entre CIEN y el Karolinska Institutet (Suecia), con la participación de la Universidad Técnica Checa de Praga, la Universidad de Liubliana (Eslovenia), Amsterdam UMC (Países Bajos) y la Universidad Fernando Pessoa Canarias. El trabajo cuenta con Daniel Ferreira, del Karolinska Institutet, como autor senior junto con Michel J. Grothe, y con Milan Nemy, de la Universidad Técnica Checa de Praga y el Karolinska Institutet, como coprimer autor junto con Francisco J. López-González.

No solo el Alzheimer

El estudio compara cerebros con Alzheimer, con demencia con cuerpos de Lewy (la segunda causa más frecuente de demencia), con ambas y con otras enfermedades neurodegenerativas. El daño es mayor en el Alzheimer y en los casos mixtos, pero no depende solo de la enfermedad principal: entre los factores neuropatológicos analizados, las lesiones vasculares y la esclerosis del hipocampo fueron los principales asociados al daño de estas vías.

”Poder comparar directamente lo que observamos en la resonancia magnética con las lesiones que encontramos posteriormente en el estudio del mismo cerebro nos ofrece una oportunidad única para comprender mejor qué hay detrás de los cambios que vemos en las imágenes”, señala Francisco J. López-González, investigador de CIEN y primer autor del estudio. “La resonancia nos muestra una imagen del cerebro, pero es el estudio neuropatológico el que nos permite confirmar qué hay detrás de esa imagen. Poder combinar ambas perspectivas en los mismos cerebros es una oportunidad excepcional para avanzar en el conocimiento de las enfermedades neurodegenerativas, y se lo debemos a la generosidad de nuestros donantes y sus familias”.

Un modelo único en el mundo

La investigación de CIEN está integrada en el Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía, a la vez centro asistencial especializado en demencias y sede científica: en un mismo lugar se acompaña a las personas en vida, se las estudia clínicamente y con técnicas de neuroimagen y, gracias a su donación, se analizan después sus cerebros. El BT-CIEN recibe donaciones de toda la Comunidad de Madrid y con un total de 966 donaciones es la mayor cohorte clínico-patológica de España.

“Este trabajo demuestra el valor del modelo que CIEN y la Fundación Reina Sofía llevan casi dos décadas construyendo juntos: atención y seguimiento clínico, neuroimagen y neuropatología en un mismo centro”, indica Pascual Sánchez-Juan, director científico de CIEN. “Contamos con una capacidad singular en la investigación de las enfermedades neurodegenerativas, pues somos uno de los pocos centros que realizan resonancias magnéticas después del fallecimiento, con el cerebro todavía dentro del cráneo, antes de su extracción. Podemos así relacionar el seguimiento clínico de una persona con las imágenes de su cerebro y, después, con el análisis microscópico del tejido. Esta combinación nos ayuda a comprender qué lesiones hay detrás de las señales que observamos en la resonancia y constituye una de las grandes fortalezas de nuestro centro.”

Referencia del artículo: López-González FJ, Nemy M, Jerele C, et al. Post mortem MRI of cholinergic white matter pathways across neurodegenerative diseases. Alzheimer's Dement. 2026; 22:e71851.

https://doi.org/10.1002/alz.71851